Las puertas de Madrid

Paseando por Madrid te puedes encontrar, entre otras, con la Puerta de Alcalá, la Puerta de Toledo, la Puerta de San Vicente, pero… ¿Cuál es la razón de que existan varias construcciones de este tipo?

Su origen se remonta a los primitivos accesos que salpicaban las sucesivas murallas que rodeaban la ciudad desde la Edad Media. En el S. XVII, las salidas de Madrid estaban flanqueadas por cinco puertas  de registro, donde se pagaba un arancel: Segovia, Toledo, Atocha, Alcalá y Bilbao (también conocida como Pozos de la Nieve) y catorce portillos: Vega, Vistillas, Gilimón, el Campillo del Mundo Nuevo, Embajadores, Valencia, Campanilla, Recoletos, Santa Bárbara, Maravillas, Fuencarral, Conde Duque, San Bernardino y San Vicente.

Situación de puertas y portillos en los distintos perímetros amurallados

Situación de puertas y portillos en los distintos perímetros amurallados

La puertas de registro permanecían abiertas hasta las diez de la noche en la época invernal, y una hora más durante el estío. Tras ese horario, y sólo en caso necesario, un retén de vigilancia formado por los conocidos como portazgueros, permitía el paso. Eran atravesadas por peatones y mercancías indistintamente. Por otro lado, los portillos permanecían abiertos a lo largo del día y cerrados durante toda la noche y eran pasos exclusivos para transeúntes.

Puerta de Alcalá

Puerta de Alcalá

Con el paso de los años muchas puertas fueron desapareciendo. Otras, en cambio, se derribaron para construirlas posteriormente con un marcado carácter monumental. Son éstas últimas las que han llegado hasta nuestros días: La Puerta de Alcalá construida durante el reinado de Carlos III, Puerta de San Vicente, replica de la original, del mismo periodo que la anterior y que se desmontó para facilitar la circulación del lugar donde se encontraba, perdiéndose posteriormente la pista de sus restos y Puerta de Toledo, levantada en época de Fernando VII.

Puerta de Toledo

Puerta de Toledo

Mención aparte merece la Puerta de Hierro, que fue erigida durante el reinado de Fernando VI, como entrada al Real Sitio de El Pardo, zona de caza históricamente reservada a la monarquía española. En 1991, para facilitar la ampliación de la autovía A-6, fue desmontada piedra a piedra y trasladada a una isleta cercana a su primitivo enclave.

Fuentes: Historias matritenses y Wikipedia: 1, 2
Imagen: Historias matritenses

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s